Mi mente enferma no me permitía mirar más allá de mi cuerpo y de mi. Me odiaba absolutamente TODA, por dentro y por fuera. No entendía mi existencia.
Por ello, era incapaz ya de solucionar nada: me deprimía, y cualquier problema que se me presentase, por pequeño que fuera, me hundía por completo. Pensaba que era desgraciada.
Y mucha gente pensará: "oh, tonterías de adolescentes" o "que superficial". Pues bien, una mente así está enferma, no logra salir de pensamientos que literalmente, la están matando. Prometo que no lo soportaba, me creía loca y ya no quería hablar con nadie. No soportaba vivir así pero me aterraba el hecho de pedir ayuda...
Miedo. Constantemente miedo.
Aguanté MUCHO tiempo mintiendo, haciendo ver a la gente que estaba estupendamente (cuando era evidente que no), pensando que la gente me decía "ya estás demasiado delgada. No estás bien" y me mentía.
Vivia en mi propia realidad, en la que debía ser perfecta para que la sociedad me quisiera. Una realidad en que solo existían metas a las que nunca llegaba por que cada día eran metas mayores.
Pensé que eso era la felicidad, pero es evidente que me equivocaba...
Mss Bello.

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